Autor
Dra. Maricruz Guevara
Médico rehabilitador del Equipo Clínico de ATAM
Fecha
25/04/2025
Tema
ARTROSIS
Artrosis: una enfermedad que limita el movimiento
Artrosis: una enfermedad que limita el movimiento
La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta las articulaciones, provocando dolor, rigidez, bloqueo articular y dificultad para la movilización. Es la enfermedad articular más frecuente y una causa importante de limitación funcional y deterioro de la calidad de vida especialmente en personas a partir de los 40-50 años. Las zonas más afectadas suelen ser las rodillas, caderas, manos y columna vertebral.
¿Qué estructuras afecta la artrosis?
La artrosis es una condición que daña todas las estructuras de la articulación. No solo se desgasta el cartílago que amortigua los huesos, también se producen otros cambios como deformidades óseas, estiramiento de los tejidos que sostienen la articulación y debilidad en los músculos cercanos. En algunos casos, se suma inflamación en el interior de la articulación, intensificando las molestias.
Magnitud del problema
La artrosis es una de las principales causas de años vividos con discapacidad entre las afecciones osteomusculares. Es especialmente prevalente entre las personas mayores de 55 años, y con el envejecimiento de la población, se espera que esta prevalencia aumente. La reducción del movimiento puede llevar a la pérdida de fuerza muscular y la capacidad de realizar actividades físicas.
Factores de riesgo
Existen diversos factores que aumentan el riesgo de desarrollar artrosis, entre ellos:
- Edad avanzada.
- Obesidad, que ocasiona sobrecarga y genera inflamación en las articulaciones.
- Antecedentes familiares.
- Lesiones previas en las articulaciones o deformidades congénitas.
- Menopausia temprana y condiciones como la diabetes.
- El exceso de actividad física de alto impacto, como en los corredores de fondo, también puede contribuir a su desarrollo.
Prevención y manejo
Es posible prevenir y controlar la artrosis con hábitos saludables:
- Mantener un peso adecuado para reducir la presión en las articulaciones.
- Realizar actividad física regular de bajo impacto, como caminar o nadar.
- Ejercicios de fuerza muscular y estiramientos, diseñados para proteger las articulaciones y mantener su flexibilidad.
Estas estrategias deben ser supervisadas por un profesional y adaptadas a las necesidades de cada persona.

Tratamientos disponibles
El tratamiento combina varias opciones, dependiendo de la gravedad:
- Fisioterapia y rehabilitación: Ejercicios personalizados y técnicas como TENS (estimulación eléctrica), ultrasonidos o crioterapia para aliviar el dolor.
- Medicamentos: Analgésicos, antinflamatorios y, en casos específicos, infiltraciones de corticoides o ácido hialurónico.
- Dispositivos de apoyo: Para facilitar el movimiento y reducir la carga en las articulaciones: plantillas, andadores, bastones y diversos dispositivos adaptados.
- Cirugía: En etapas avanzadas, se puede recurrir al reemplazo articular (prótesis) para aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad.
Compromiso global
La OMS trabaja para garantizar un mejor acceso a tratamientos y cuidados a través de programas como Rehabilitación 2030 y el Decenio del Envejecimiento Saludable. Estas iniciativas buscan mejorar la calidad de vida de las personas con artrosis y prevenir complicaciones relacionadas con la pérdida de movilidad.
Conclusión
La artrosis es una enfermedad que puede limitar significativamente la calidad de vida, pero con un enfoque integral es posible manejarla de manera efectiva. Adoptar hábitos saludables, realizar ejercicio adaptado, y contar con un tratamiento médico adecuado permite aliviar los síntomas, preservar la movilidad y mejorar el bienestar general.