Autor
Dra. Isabel Bustamante
Neuróloga del Equipo Clínico de ATAM
Fecha
02/05/2025
Tema
ADITIVOS ALIMENTARIOS
Cómo reducir el azúcar y los ultraprocesados en tu dieta diaria
Cómo reducir el azúcar y los ultraprocesados en tu dieta diaria
La alimentación moderna está llena de productos ultraprocesados como las galletas, bollería industrial, algunos productos precocinados. Muchos de ellos además contienen altas cantidades de azúcar añadido, lo que contribuye a problemas de salud como la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares. Aunque muchas personas intentan mejorar su dieta, la cantidad de azúcar y ultraprocesados en los alimentos cotidianos puede hacer que sea difícil mantener hábitos saludables.
En este artículo, te damos estrategias prácticas para reducir su consumo sin hacer cambios drásticos ni sentir que estás renunciando al placer de comer.
Es importante reducir tanto el azúcar como los ultraprocesados ya que, no solo aportan calorías vacías, sino que también pueden afectar negativamente a la salud metabólica. Su consumo excesivo se asocia con resistencia a la insulina, aumento de la inflamación y alteraciones en la microbiota intestinal. Además, los ultraprocesados suelen contener aditivos, conservantes y grasas trans que afectan la salud cardiovascular y favorecen el aumento de peso. Reducir su ingesta no significa eliminar todos los alimentos procesados, sino aprender a identificar cuáles afectan negativamente nuestra salud y encontrar alternativas más naturales y equilibradas.
¿Cómo podemos reducir el azúcar en la dieta?
Es importante revisar las etiquetas de los productos ya que muchos productos contienen azúcar oculto, incluso aquellos que parecen saludables, como yogures, salsas o panes integrales. Los nombres como jarabe de maíz, maltosa, dextrosa o jugo de fruta concentrado en la lista de ingredientes son distintas formas de llamar al azúcar. Un truco útil es elegir productos con menos de 5 gramos de azúcar por cada 100 gramos.
Si se toma café o té con azúcar, se debe reducir la cantidad poco a poco hasta acostumbrarte a su sabor natural. También puedes optar por edulcorantes naturales como la canela, el extracto de vainilla o la estevia, así como el aceite de coco. En lugar de postres industriales, prueba opciones caseras con frutas, cacao puro y frutos secos.
Los refrescos y zumos envasados pueden contener hasta 10 cucharaditas de azúcar en una sola lata. Siempre que se pueda se recomienda optar por agua, infusiones o aguas saborizadas de forma natural con rodajas de frutas y hierbas como menta o jengibre. Las frutas enteras tienen fibra, lo que reduce el impacto del azúcar en la sangre. En cambio, los zumos, incluso los naturales, eliminan la fibra y pueden aumentar los niveles de glucosa rápidamente.

Ahora que ya hemos bajado el azúcar, ¿cómo reducimos los ultraprocesados?
Uno de los mejores hábitos para evitar los ultraprocesados es cocinar con ingredientes frescos y naturales. No necesitas preparar platos complejos; recetas simples con verduras, proteínas y cereales integrales ya marcan la diferencia. Para ello, es fundamental organizarse previamente las comidas y tener opciones saludables en casa. Si tenemos hambre y no hay opciones saludables disponibles, es más fácil caer en la tentación de los ultraprocesados. Tener frutos secos, yogur natural, hummus con zanahorias o una pieza de fruta en casa o en el trabajo puede ayudar a evitar los snacks industriales.
Además, se pueden sustituir estos snacks saludables por opciones más saludables como frutos secos, palomitas caseras sin mantequilla, yogur con semillas o pan integral con aguacate.
Por otro lado, los embutidos como el jamón, el chorizo o las salchichas suelen tener aditivos y conservantes perjudiciales. Siempre se debe intentar consumir más proteínas frescas como pollo, pescado, huevos o legumbres.
Una regla general es elegir productos que tengan una lista corta y comprensible de ingredientes. Cuantos más ingredientes artificiales o nombres desconocidos aparezcan en la etiqueta, más procesado es el alimento.
Todos estos pequeños cambios pueden tener un gran impacto en la salud. Reducir el azúcar y los ultraprocesados no significa hacer dietas estrictas ni eliminar completamente ciertos alimentos. Se trata de hacer cambios progresivos y sostenibles en el tiempo. Al optar por opciones más naturales, no solo mejorará nuestra salud, sino que también descubriremos nuevos sabores y formas de disfrutar la comida sin necesidad de aditivos ni azúcares añadidos.
Pequeños pasos cómo leer etiquetas, cocinar más en casa y elegir snacks saludables pueden marcar una gran diferencia en tu bienestar. ¿Te animas a intentarlo?