Mindfulness: la democratización de la intervención en salud mental

EQUIPO CLÍNICO DE ATAM

Según estimaciones optimistas, al menos 1 de cada 4 personas experimentará un problema de salud mental en algún momento de su vida. Estas cifras sugieren que nos enfrentamos a un auténtico problema de salud pública, ya que los servicios psiquiátricos y de salud mental podrían no ser capaces de hacer frente a la creciente demanda, incluso en países con sistemas de salud más avanzados.

En nuestra realidad nacional, la espera para acceder a servicios psiquiátricos y terapias puede ser desalentadora, con listas de espera de semanas o meses.

Frente a este escenario, proponemos un enfoque salutogénico centrado en mantener la salud y actuar de manera preventiva. La atención plena, o mindfulness, emerge como una herramienta eficaz para este propósito.

 

¿Qué es Mindfulness?

 

Según Jon Kabat-Zinn, el mindfulness se define como «prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar». Kabat-Zinn, pionero del mindfulness en Occidente, adaptó la sabiduría budista milenaria a la realidad contemporánea.

Se ha demostrado que pacientes con respuestas limitadas a la medicina convencional mejoran significativamente al practicar la atención plena. El desarrollo de la neuroimagen ha evidenciado cambios estructurales en el cerebro asociados con la práctica de mindfulness, con un aumento en las áreas cerebrales implicadas en la meditación. La práctica también se ha relacionado con la longitud de los telómeros, indicadores de longevidad y salud.

A lo largo de la última década, numerosos estudios científicos han respaldado los beneficios del mindfulness en diversas patologías, incluyendo ansiedad, depresión, estrés postraumático y enfermedades somáticas como el dolor crónico.

 

Democratización de mindfulness

 

Una de las grandes ventajas del mindfulness es su accesibilidad. Puede practicarse en casa o en el trabajo, y su enseñanza es relativamente sencilla. Esto convierte al mindfulness en un recurso terapéutico económico y disponible para la población en general.

La incorporación del mindfulness en entornos diversos, como empresas, escuelas y hospitales, representa una poderosa adición al repertorio de recursos terapéuticos. Esto permitiría a los individuos preservar y potenciar su salud mental sin depender exclusivamente de los servicios médicos y psicológicos, aliviando así la carga sobre los sistemas de salud.

 

 Conclusión

 

La expansión del mindfulness puede considerarse una democratización del acceso a técnicas para gestionar las emociones y la mente. Esta práctica ofrece una solución accesible y efectiva para mejorar y preservar la salud mental, sin aumentar la carga sobre los ya saturados servicios de salud mental comunitarios.

La implementación generalizada del mindfulness podría representar un paso significativo hacia la construcción de una sociedad más saludable y resiliente.

La práctica de mindfulness por diferentes entornos, como las empresas, los colegios y los hospitales va a suponer añadir una potente arma al arsenal de recursos terapéuticos que permitirán a los individuos preservar y potenciar su salud sin tener que usar servicios médicos y psicológicos que suponen un mayor gasto al sistema de salud.

Sobre el autor

Dr. José Antonio García

Psiquiatra del Equipo Clínico de ATAM

© Atam para el Apoyo Familiar 2020